¿Puedo usar lubricante de silicona con un dildo de silicona?
Mejor no. Es una duda muy común y la respuesta es bastante clara: el lubricante de silicona puede afectar a la superficie del juguete con el tiempo. Lo más recomendable es usar lubricante a base de agua, que cuida el material y se limpia fácil.
¿Cómo saber si es silicona real y de calidad?
Desconfía si no se especifica claramente el material (por ejemplo, “silicona de grado médico”) o si el producto acaba con tacto pegajoso u olor extraño. Las guías de compra suelen insistir en revisar composición y acabado para evitar imitaciones.
¿Se puede esterilizar un pene de silicona?
Sí, siempre que no tenga partes electrónicas. Algunas guías recomiendan métodos como hervir unos minutos o limpieza a fondo con agua tibia y jabón, según el tipo de juguete. Si tienes dudas, prioriza siempre lo que indique el fabricante.
¿Son hipoalergénicos?
La silicona de grado médico suele considerarse una de las opciones más seguras para pieles sensibles, pero la clave está en que sea silicona de calidad y en mantener una buena higiene. Si notas irritación, para y revisa lubricante, limpieza y material.
¿Qué ventajas tiene frente a la gelatina?
En general, la silicona de buena calidad suele ser más fácil de mantener por ser no porosa y tiende a envejecer mejor. La gelatina suele ser más flexible y económica, pero exige más cuidado. Si quieres comparar, mira penes de gelatina.
¿Qué tamaño debería comprar si estoy empezando?
Lo que suele funcionar mejor es fijarse en longitud insertable y diámetro y empezar por medidas manejables. Muchas guías sugieren que, para iniciación, es más cómodo comenzar con longitudes insertables moderadas y poco grosor.
¿Cómo se limpia un dildo de silicona correctamente?
Agua tibia y jabón suave (sin perfumes agresivos) o un limpiador específico. Seca bien antes de guardar. Las guías de limpieza suelen insistir en evitar productos abrasivos y en asegurarse de que quede completamente seco.
¿Cómo debo guardarlo para que dure más?
Idealmente, guardado seco, en una bolsa o funda y separado de otros juguetes/materiales. Así evitas rozaduras, polvo y posibles reacciones entre materiales. Es una costumbre pequeña que alarga mucho la vida útil.