¿Qué tipo de ducha anal comprar: pera o conectable a la ducha?
Si buscas facilidad y control, la pera suele ser la opción más amable para empezar. Si lo haces a menudo y quieres un flujo más continuo, un sistema conectable puede encajar mejor, siempre que controles bien presión y temperatura. Depende de tu experiencia, tu baño y tus hábitos.
¿Qué tamaño es mejor para principiantes?
Para empezar suele ir mejor un modelo pequeño o mediano, fácil de manejar y con boquilla cómoda. Más capacidad no siempre significa mejor experiencia. A veces solo añade presión y nervios. Lo ideal es que sea sencillo de usar, limpiar y guardar, para que te apetezca repetir.
¿Qué material conviene: silicona, metal o plástico?
La silicona suele gustar por su tacto; el metal destaca por durabilidad y limpieza; el plástico es práctico y económico. Lo importante es elegir acabados suaves y un diseño fácil de mantener. Si tienes dudas sobre compatibilidades y cuidados, revisa siempre las instrucciones del fabricante.
¿Merece la pena una válvula unidireccional?
No es imprescindible, pero puede aportar comodidad y hacer el manejo más limpio. Si te preocupa especialmente evitar retornos o buscas un proceso más sencillo, es una característica interesante. En modelos pensados para uso frecuente, suele ser un plus apreciado.
¿Cuánto tiempo antes conviene usarla?
Muchas personas prefieren hacerlo con margen, por ejemplo entre 30 y 60 minutos antes. Así puedes expulsar el agua con calma y quedarte tranquilo. Si es tu primera vez, date más tiempo. La prisa es enemiga de la comodidad y del buen humor.
¿Cuántas veces hay que repetir?
No hay un número universal. A menudo basta con una o dos rondas, repitiendo solo si lo necesitas. La idea es sentirte cómodo, no obsesionarte. Si te ves repitiendo demasiado, reduce cantidad y baja presión. Menos, muchas veces, es más.
¿Se puede usar jabón o soluciones dentro?
En general, lo más habitual es usar solo agua tibia. Evita inventos que puedan irritar. Si quieres cuidar el dispositivo, limpia después con un producto adecuado para el material y aclara bien. Ante la duda, sigue siempre las indicaciones del fabricante.
¿Qué lubricante uso y cómo influye el material?
Un poco de lubricante en la boquilla mejora mucho la comodidad. En muchos productos de silicona se recomienda lubricante base agua para evitar deterioro. En metal suele haber más compatibilidad, pero conviene revisar cada producto. Si quieres ir a tiro hecho, tienes opciones en lubricación anal.
¿Se puede compartir una ducha anal o usarla para otra zona?
No es lo recomendable. Para mantener buena higiene, lo ideal es no mezclar usos entre zonas ni compartir el dispositivo. Si te interesa usar accesorios distintos, lo mejor es tener piezas separadas para cada finalidad. Es una decisión sencilla que evita complicaciones.
¿Cómo la limpio y la guardo después?
Lava con agua tibia y un limpiador adecuado para el material, aclara bien y deja secar completamente antes de guardarla. Si el modelo se desmonta, limpia cada parte por separado. Guardarla seca y limpia alarga la vida del producto y mantiene la experiencia siempre lista.