Olvídate de las mordazas aburridas: aquí tienes una pieza que convierte la boca en una vagina lista para el espectáculo. La Mordaza de Vagina de MASTER SERIES no se anda con rodeos y te invita a jugar fuerte, con un diseño que no deja lugar a dudas sobre quién manda.
El anillo interior rígido mantiene los labios y dientes bien abiertos, mientras la suave y realista abertura vaginal espera a ser el centro de atención. Ajusta las correas, bloquea la hebilla y disfruta humillando a tu pareja con esta mordaza única que lleva el fetichismo a otro nivel.
Lo que debes saber
Esta mordaza es ajustable hasta 67 cm de circunferencia y está fabricada en TPE, cuero sintético y metal. El diámetro interior de la mordaza es de 4,4 cm y el insertable de 2,5 cm.
La forma de vagina y el anillo rígido garantizan que la boca quede bien abierta, lista para juegos de sumisión y humillación. Si buscas algo diferente, aquí tienes tu billete directo al placer más travieso.
| Para quién | Pareja |
| Material | TPE, cuero sintético, metal |
| Medidas | - x - x - cm |
| Diámetro interior de la mordaza | 4,4 cm |
| Diámetro insertable | 2,5 cm |
| Forma | Vagina |
| Ajustable | Hasta 67 cm de circunferencia |
¿Para quién es?
- Para parejas que buscan juegos de sumisión y humillación.
- Ideal para amantes del BDSM y el bondage.
- Perfecta para quienes desean transformar la boca en una vulva realista.
- Para quienes disfrutan de accesorios ajustables y con diseño atrevido.
Si tu plan es dejar la rutina a un lado y lanzarte al fetichismo más descarado, esta mordaza es tu aliada. Solo para quienes no temen a los límites.
El consejo de la sexóloga
Esta mordaza de vagina está pensada para quienes quieren explorar el juego de roles y la humillación en pareja. Su diseño ajustable y realista permite mantener la boca bien abierta, potenciando la experiencia BDSM. Recuerda siempre establecer límites claros y consensuados antes de usarla para que el placer y la seguridad vayan de la mano. Disfruta del poder y la entrega con responsabilidad y comunicación.
