Olvídate de las excusas de cansancio: con Massage Time de Secret Play, la conexión íntima se convierte en un juego donde el masaje es solo el principio. Aquí no hay rutina, solo cartas, dados y muchas ganas de disfrutar en pareja.
El objetivo es claro: conseguir cartas de las cinco categorías de masaje, sumar puntos y lanzarse a por la recompensa final. Relajación, excitación y un toque de competición para que el estrés se quede fuera de la habitación y solo entren las buenas vibras. ¿Quién dijo que los masajes eran aburridos?
Lo que debes saber
Este juego incluye 50 cartas, un dado de color y un librillo de instrucciones con recompensas, todo pensado para subir la temperatura y la complicidad en pareja.
El ganador se lleva el premio, pero el perdedor tampoco sale perdiendo: la recompensa final está asegurada según los puntos. Aquí, cada masaje cuenta y la generosidad es la clave del éxito.
| Para Quién | Pareja |
| Color | Multicolor |
| Medidas | 14 x 14 x 3 cm |
| Peso | 0,314 kg |
¿Para quién es?
- Parejas que buscan potenciar la conexión íntima.
- Quienes quieren convertir el masaje en un juego excitante.
- Amantes de las recompensas y la competición divertida.
- Personas que disfrutan de nuevas sensaciones en pareja.
Cómo utilizarlo
- Separa los cinco mazos de cartas por color y colócalos en fila.
- Ambos jugadores deben estar desnudos o en ropa interior.
- El jugador de mayor edad tira el dado y coge la carta correspondiente.
- Lee la prueba, decide si la aceptas y realiza el masaje indicado.
- Completa una carta de cada categoría y suma puntos para la recompensa final.
Massage Time es el plan perfecto para transformar una noche cualquiera en una experiencia memorable de masajes, risas y sorpresas. Aquí, el placer es cosa de dos y las reglas están para disfrutarlas juntos.
El consejo de la sexóloga
Massage Time es ideal para quienes quieren romper la rutina y explorar el placer del masaje en pareja. Aprovecha las cartas y el dado para descubrir nuevas formas de tocar, relajar y excitar. Recuerda: la clave está en dejarse llevar, disfrutar del momento y practicar la generosidad. El juego termina, pero las sensaciones pueden durar mucho más allá de la última carta.
